Bienvenida Marina a El Salvador, a tu tierra natal !!!!!

Un nuevo reencuentro nos llena de alegría y ánimos para continuar con la ardua labor de búsqueda de las niñas y niños desaparecidos durante el conflicto armado. El ansiado reencuentro entre la familia López Rivera y Marina López (Ahora Marina Llewelyn), ocurrió el día lunes 11 de noviembre del 2013, en Arcatao, Chalatenango. Marina viajo desde el estado de Hawaii (Estados Unidos) con la firme convicción de reencontrarse con sus familiares biológicos, entre ellos su tía abuela, sus tíos, tías, sus primos y sus sobrinos.

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Relato de la desaparición:

La niña Marina López de aproximadamente 3 de edad y sus hermanos Pablo, Emilio y su hermana Francisca, desaparecieron en el contexto de la operación llamada “Guinda de Mayo” realizado en la zona nor-oriental de Chalatenango por el Batallón Atlacatl y el Batallón Belloso de La FAES en 1982.

Los señores Herminio Rivera y la señora Cruz López, padres de los niños quienes huían del lugar, fueron asesinados mientras protegían a sus pequeños hijos: Marina, Francisca, Emilio y Pablo. Los pequeños al encontrarse desamparados, fueron capturados por los militares, siendo llevados a la ciudad de Chalatenango y luego trasladados a diferentes instituciones.

Se sabe que fueron separados y cada uno tomo rumbos distintos. Marina fue llevada a Villa Victoria y de Villa Victoria a la casa de una señora y luego dada a otra persona en San Salvador, en este caso a una persona que trabajaba en un club rotario encargado de gestionar adopciones de menores. En mayo 1982 es dada en adopción a  ciudadanos norteamericanos.

Marina, es la ultima de los hermanos que estaba pendiente de resolver para la familia López Rivera, ya que en el pasado ya fueron reencontrados Pablo y Emilio, quienes fueron encontrados en distintas ciudades de Francia en 1996. En el 2008 fue Francisca, quien al ser ubicada en España, fueron sus hermanos quienes realizaron el reencuentro, primero con ella y luego la trajeron a El Salvador para que conociera a la familia biológica.

32 años de espera…

La familia López Rivera junto a los pobladores de Arcatao prepararon un lindo recibimiento a la joven, llenándola de muchos abrazos, cantando y haciendo proclamas en su nombre: “Se ve, se siente, Marina está presente”. La llevaron a la Iglesia de Arcatao, donde realizaron un emotivo acto ecuménico en su honor, dándole gracias al creador por que la “niña” estaba muy bien de salud y porque ya se encontraba de nuevo a su lado.

CUADRO

Para el sacerdote Miguel Vásquez, párroco de la iglesia de Arcatao, quien ha vivido de cerca la vigilia de la familia López Rivera, este reencuentro cierra al fin las heridas que seguían abiertas: “El reencuentro de hoy, nos recuerda que con la fe y la esperanza todo es posible. Tanto ellos como nosotros no perdíamos la esperanza de reencontrar a la última niña desaparecida”.

Marina se encontraba visiblemente conmovida por el recibimiento del pueblo y tambien acostumbrándose de a poco a la realidad de su situación: Una familia que la ha amado y buscado, la ha llorado y extrañado, visitar un país del que ella no tiene recuerdos, conocer la verdad de sus orígenes, ver la pobreza y la humildad con la que viven los suyos, solo para mencionar algunos matices de la situación.

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Luego de la misa, la familia preparo un banquete para recibir a Marina, a los invitados y a los medios que llegaron a cubrir el evento.

Nos emociona poder cumplirle a la familia López Rivera, una de las familias más activas en la búsqueda de niños y niñas durante los 19 años de trabajo, y con quienes teníamos esta deuda de reencontrar a la única que seguía desaparecida.

Este caso, como muchos otros, tiene sus particularidades y sus diferencias en los hechos y las formas en que ocurrieron sus desapariciones, pero todos estos relatos desembocan en la misma conclusión: Ocurrieron desapariciones forzadas de niños y niñas que afectaron a los más desprotegidos y pobres de las poblaciones en El Salvador, y que dañaron la unificación familiar de las mismas. Este reencuentro nos sirve como bálsamo, tanto a Asociación Pro búsqueda, como a las familias que aun están pendientes de reencontrar a sus hijos, de seguir en la búsqueda y entre todos construir procesos de reconciliación y paz a partir del conocimiento de la verdad.

Boletin Reencuentro Marina Lopez Rivera

Noviembre 12, 2013