Madre e hijo se reencuentran

Blanca Chávez, 20 años después

En marzo de 1998, en medio de algunos temores y desconfianzas, Blanca Chávez, tomó la decisión de acercarse a Pro-Búsqueda para contarnos las circunstancias en las que había desaparecido su hijo Ronald Donay Chávez.

A medida que Banca relataba las circunstancias de la desaparición de su hijo, su voz se entre cortaba y su llanto era incontenible. Después de casi 18 años de no saber nada del paradero de su hijo, que había desaparecido el 14 de febrero de 1982, en el cantón El Matazano, jurisdicción de El Paisnal, al norte de San Salvador: en el marco de un enfrentamiento armado entre las fuerzas guerrilleras de la zona y soldados de la Primera Brigada de Infantería.

Traer al presente aquellos momentos fue doloroso para ella, pues su madre murió en esa misma ocasión. Sin embargo, tenia la esperanza de que Pro-Búsqueda le ayudara a encontrar a su hijo, pues su corazón le decía que el estaba vivo.

Las investigaciones realizadas por Pro-Búsqueda determinaron que Ronald Donay Chávez, de tres años de edad en 1982, fue herido de bala en la cabeza durante un enfrentamiento, y posteriormente llevado por un soldado de la Primera Brigada de Infantería a la Cruz Roja Salvadoreña de Aguilares, que lo trasladó posteriormente al Hospital de Niños Benjamín Bloom, en San Salvador.

Las circunstancias que rodearon la desaparición del hijo de Blanca, quien era un adolescente cuando fue separada de su hijo, coincidían con un caso registrado en Pro-Búsqueda a partir de la documentación de casos provenientes de Hogar Rosa Virginia Peletier.

Ronald fue internado con el nombre de Santos Rivera y pasados unos meses fue remitido al Hogar Rosa Virginia Peletier, en San Salvador. Fue fotografiado junto a otros niños y dicha fotografía fue publicada en un periódico matutino, con lo que, al no presentarse nadie a reclamarlo después de la publicación de la fotografía, fue declarado en estado de abandono moral y material por la Procuraduría General de la Republica y remitido al Juzgado Primero Tutelar de Menores con fines de adopción.

El caso de Santos Rivera fue ampliado y se busco en el periódico de aquel año la fotografía donde aparecía Santos Rivera.

Se hablo con Blanca para contarle sobre el caso y se le mostró la fotografía del periódico. En un primer momento ella vacilo un poco, pero al final dijo, señalando a Santos Rivera en la fotografía, que ese podría ser su hijo. Después de establecer esta posibilidad, buscamos contacto con la familia de Ronald en Bélgica. La familia en Bélgica reacciono positivamente y permitió que Ronald estableciera contacto con su familia biológica en El Salvador.

Lo primero que hizo Ronald fue enviarle la primera fotografía que le tomaron recién llegado a Bélgica, el parecido entre el y Blanca, su madre, era asombroso. Pero para estar seguros de que Ronald Donay era Santos Rivera y que ahora es Nicolás Bourlon practicamos un examen de ADN, cuy resultado fue positivo.

El día más esperado para Blanca y su familia por fin llegó, el día más esperado para Nicolás también llegó. Nicolás tenía previsto viajar a El Salvador el 11 de septiembre, lo cual no fue posible por lo sucedido en Washington y Nueva York, por lo que tuvo que esperar un par de días más.

Los preparativos para el reencuentro iniciaron unos días antes. El 17 de septiembre a las diez de la mañana Blanca se reencontró con su hijo desaparecido, después de 20 años. Esos momentos, no son tan fáciles de describir. Blanca abrazo a su hijo y las lágrimas comenzaron a inundar su rostro. Una avalancha de sentimientos se le vino encima. Sin embargo, Blanca pudo contar a los medios de comunicación su historia y la alegría que sentía al ver a su hijo después de 20 años de su desaparición.

Nicolás Bourlon expreso que se sentía alegre porque ahora tenia dos familias y dos países. Este sentimiento refleja el sentido que los jóvenes le dan a su identidad, estos encuentros constituyen parte de su historia y contribuyen al restablecimiento del derecho a la identidad

Por otra parte, la trayectoria que los niños y las niñas tuvieron después de su desaparición, muestra la falta de una política gubernamental para la protección de éstos en situaciones de guerra. Las instituciones del Estado deben entonces aprender del pasado y diseñar políticas que garanticen la protección de la niñez en situaciones parecidas, como lo pueden ser las situaciones de desastres naturales.

July 20, 2009