¿Que 31 años no son nada?

Sin duda, el día 8 de junio será  recordado por los hermanos de Rafael Antonio Portillo (Carlos Ovidio Villanueva) al reencontrarse después de 31 años de haber desaparecido.

El reencuentro fue organizado por la Asociación PROBÚSQUEDA luego de haber preparado las condiciones emocionales con  los familiares.

Rafael Antonio (En medio) con su hermana María Consuelo y su hermano Eduardo 

Reencuentro Foto 1

El reencuentro se realizó en el Cantón Los Planes Abajo, caserío Bella Vista en La Palma,  Chalatenango.

“Toño” llego acompañado de su familia adoptiva, entre ellos su madre, sus hermanas y sus pequeños sobrinos, quienes decidieron asistir con él para darle apoyo y conocer sobre la verdadera historia de su hermano.

Los hermanos biológicos estaban emocionados y prepararon un almuerzo para recibir a su hermano pequeño, a quien ellos daban por muerto. Durante mucho tiempo su hermano mayor lo busco, aún en los años que se vivía el conflicto armado y no pudo conseguir información alguna sobre su paradero.

Después de tantos años de angustia, la felicidad era notoria en el reencuentro, aunque  por el tiempo transcurrido, no dejaba de notarse nerviosismo. A pesar que no lo vieron crecer, en este momento lo consideraron como el niño, el más pequeño a quienes extrañaron durante tanto tiempo.

Reencuentro Foto 3

Hechos de la desaparición

Este es un caso peculiar, pues es una sucesión de hechos inesperados que dan con la desaparición de Rafael Antonio.

Durante el conflicto armado, la madre biológica del joven fue asesinada por el ejército, se cree que fue confundida por guerrillera.

Al morir la madre, el hermano mayor queda a cargo del pequeño, pero tuvieron que salir del hogar a causa de los operativos militares que se ejecutaban en la zona.

La situación cada vez se tornaba más compleja y peligrosa, razón por la cual el hermano mayor  no se encontró en capacidad de  garantizar la protección y seguridad al pequeño, lo deja con una “matrona” quien accede cuidar al niño por un tiempo, pero la señora tampoco se encontró en capacidad de cuidar al niños y decide llevarlo a una Iglesia de San Rafael en Chalatenango.

En el pueblo, se difunde la noticia de un niño abandonado en la iglesia. La señora María Dolores Villacorta quien se encargaba de hacer la limpieza del lugar, al ver al niño desamparado y al parecer sin familia o pariente, decide adoptarlo. Ella lo integra a su familia.

La información del joven se obtuvo a través del trabajo que realizan los referentes zonales. Estructura organizativa con la que cuenta PROBÚSQUEDA para la atención a los familiares en las zonas.

Con la información obtenida se inició el proceso investigativo ubicando en primer lugar al joven y posteriormente se estableció la búsqueda de sus familiares. Este hecho nos permitió investigar el caso y consecuentemente se encontró al Joven, se tomó ADN y cuando se ubicó a la familia, a ellos también se les tomó ADN para incorporarlos al Banco de Perfiles Genéticos.

Al tener la asociación genética desde los científicos que colaboran con PROBÚSQUEDA en esta importante labor, se realizó informe de filiación. Desde luego con el valioso trabajo realizado por la Doctora Patricia Vásquez, genetista de PROBÚSQUEDA, quien administra el Banco  Genéticos de Datos.

Con este reencuentro como el que ahora presenciamos, revive la esperanza en muchos otros casos que aún siguen pendientes y para  ellos continuaremos la búsqueda que permita encontrar su paradero.

“Porque está Prohibido dejarlos en El Olvido”

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June 10, 2013