Rosa Leonor Avelar

Durante el conflicto armado en El Salvador, la población civil se vio sometida a continuas amenazas y persecuciones por parte de la Fuerza Armada y los escuadrones de la muerte que crearon un clima generalizado de miedo y angustia.

Rosa Leonor Avelar sabe muy bien lo que es el miedo. Con tres hijas a su cargo y un marido organizado en el FMLN, su familia estaba en el punto de mira de los cuerpos de seguridad del Estado y sabía que tarde o temprano serían acosados por las autoridades, aunque nunca llegó a imaginarse que la amenaza pudiera ser tan terrible.

Un día de 1984, miembros de la policía llegaron a la casa de Rosa, en Ahuachapán. Estaba claro que una mujer con tres niñas pequeñas no suponían una grave amenaza para los policía pero, aún así, ellos no dudaron en apuntarlas con una pistola, amenazándolas con disparar.

Después de esta traumática experiencia, Rosa Leonor intentó poner a sus hijas a salvo… aunque la manera fuera dándolas en adopción. Fue por eso que Rosa Leonor entró en contacto con un supuesto doctor que se ofreció a tramitar todo el papeleo necesario para que las dos hijas mayores de Rosa Leonor pudieran salir del país.

Rosa Leonor aceptó entregar a sus hijas Rosa María, de 8 años, y a Concepción Idali, de 7, a cambio de poder mantener el contacto con ellas, conocer a dónde serían trasladadas y que ellas supieran de la existencia de su familia biológica. Pero eso nunca sucedió.

Tan sólo recibió una foto de su hija Rosa María con su familia adoptiva en Francia, pero no pudo establecer contacto con ella. A través de Pro-Búsqueda, ha podido localizar a su hija mayor, explicarle su historia y los motivos que la empujaron a promover su adopción.

Rosa María, cuyo nombre adoptivo es Camila, continúa en Francia y ha mostrado su interés por venir a El Salvador. A pesar de hablar dos lenguas distintas, Rosa María le ha dicho a su madre que apenas recuerda nada de su infancia en El Salvador.

Por su parte, Rosa Leonor comenta que se ha imaginado cientos de veces el reencuentro con su hija. Y espera con anhelo la localización de Concepción Idali. A Rosa Leonor, la guerra le cobró una cruel factura: perdió a su marido y le obligó a desprenderse de sus dos hijas. Pero, a pesar de todo, no desfallece y mantiene viva la esperanza de localizar y reencontrarse con ellas.

July 3, 2009